ARTICULOS CIENTIFICOS
Alucinógenos en las culturas Mesoamericanas
Adelina Lobo Guerrero Serrano
Los alucinógenos son sustancias que han sido ampliamente utilizadas a lo largo de la historia en múltiples culturas, generalmente para fines religiosos, sagrados o de curación, sin embargo recientemente existe un consumo de las mismas sustancias con fines recreativos o hedonistas. Carod-Artal (2015) hace una revisión de evidencias arqueológicas, etnohistoria y etnográficas del uso de sustancias alucinógenas en Mesoamérica partiendo de la premisa de que distintas plantas fueron utilizadas en mesoamérica con fines mágicos, terapéuticos y religiosos, sin embargo a quiero resaltar que a pesar de su perfil profesional como médico y neurólogo no profundiza en los efectos de cada sustancia en la química cerebral.
Sin embargo me parece destacable la revisión que hace de distintas culturas, momentos históricos y sustancias que se han utilizado así como la inscripción gráfica de rituales en estelas y códices, las cuales considero que serían una fuente primaria a consultar. A lo largo del texto el autor de centra en una serie de sustancias que describe, tanto en efectos como en uso ritual,así como las sociedades que las utilizaron, de las cuales abstraigo las siguientes:
Balché: se utilizó en bebidas y enemas rituales por Olmecas (1,200-400 a. de C.) así como por mayas y aztecas “ Los mayas (250 a. de C.-900) consumían una bebida embriagante llamada balché, que se obtenía de la infusión de la corteza de Lonchocarpus longistylus mezclada con miel de abejas alimentadas con flores de campanillas (ricas en ergina).” (Carod-Artal, 2015)
Tabaco silvestre (Nicotiana rustica): utilizado tanto fumado, aspirado, masticado o mezclado con otras sustancias como el toloache o Brugmansia spp. Para los Mayas el tabaco estaba presente en múltiples ceremonias y está plasmado en una estela en el templo de la Cruz en Palenque, Chiapas.
Nenúfar blanco o lirio de agua (Nymphaea ampla): Usado para estados alterados de conciencia y para disminuir el dolor en los autosacrificios, era fumado o comido crudo, las sustancia activa se encuentra en el bulbo y raíces, esta planta está asociada entre los Mayas a la muerte, los dioses del inframundo y la otra vida (Carod-Artal, 2015)
Hongos: La concentración de psilocibina varía entre las distintas especies y la sustancia activa se conserva tanto en hongo seco, hongo fresco y en polvo; dosis mayores a 1 mg tienen un efecto alucinógeno y pasada media hora inician los efectos de “euforia, despersonalización, distorsión del campo visual e introspección con tendencia al aislamiento […] La duración de los síntomas oníricos es de 4 a 6 horas. Los sujetos presentan rubefacción cutánea y facial, sudoración, taquicardia y aumento de la presión arterial” (Carod-Artal, 2015). Existen diversas representaciones de hongos en diversas culturas, así como su uso ritual en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
Peyote: Es un cactus sin espinas que contiene más de sesenta alcaloides alucinógenos, siendo la mescalina el de mayor relevancia para los efectos alucinógenos, también es utilizado para tratar heridas, mordida de serpientes o escorpiones ya que tienen propiedades bacteriostáticas, la dosis mínima alucinógena es de 0,3 a 0,5g de mescalina, pasada media hora de la ingesta inician los síntomas “puede inducir náuseas, vómitos […]midriasis, diaforesis, hipertensión, taquicardia y temblor. La fase sensorial dura al menos 6 horas y los sujetos relatan alucinaciones visuales coloridas […] sensación de ingravidez y una alteración de la percepción del tiempo y del espacio.” (Carod-Artal, 2015). Según el autor su uso es mayor a 5,000 años en contextos rituales. También el cactus de San Pedro utilizado en las culturas andinas contiene mescalina. Actualmente distintas culturas y/o grupos cuentan con permiso de uso ritual/religioso tanto en México como en Estados Unidos de América.
Ololiuhqui: son plantas ornamentales con flores en forma de campanilla, en las semillas se encuentran diversos alcaloides de la familia del LSD. “Las semillas de Turbina corymbosa
(ololiuhqui) e Ipomea violacea (tlilitzin) fueron consumidas por mayas y aztecas por sus efectos psicotrópicos sobre la percepción y las emociones y para favorecer los estados de trance” (Carod-Artal, 2015). También se encuentra evidencia de su uso entre mixtecas y zapotecas en rituales adivinatorios y de curación.
Salvia divinorum: Es una planta que fue utilizada por los chamanes mazatecos y contienen un agonista receptor opioide kappa (Salvinorina A), al ser fumado tiene efectos en la percepción. Se relaciona su uso a prácticas adivinatorias
Toloache: Al ser consumido tiene un efecto anticolinérgico, lo que provoca estados de delirium “lo usaban como medicina, como medio de diagnosticar la enfermedad,para adquirir visiones iniciáticas en los ritos de pasos de la adolescencia y auxiliar en las cacerías.” (Carod-Artal, 2015).
Teotlaqualli: Es un ungüento o tizne oscuro que se utilizaba en el cuerpo por parte de los sacerdotes aztecas “Estaba compuesto por extractos de Nicotiana rustica, ololiuhqui y cenizas de «animales ponzoñosos», como arañas, alacranes y serpientes” (Carod-Artal, 2015). Se cree que podría contener sustancias que se absorben de manera cutánea, sin embargo no existe evidencia de ello.
Bufotoxinas: Estas son sustancias con propiedades psicoactivas que se encuentran en diversas especies de sapos, también son consideradas sustancias venenosas, ya que forman parte de los sistemas de defensa ante depredadores de los anfibios. Al ser ingerido tienen efectos tóxicos y psicoactivos. Existen evidencias de su uso entre Olmecas y mayas.
Es interesante el enfoque del Carod-Artal (2015) ya que rescata una serie de plantas utilizadas en diversos momentos y culturas, sin embargo no existe una procesos de profundización respecto a los rituales asociados, si bien menciona algunos dioses, no se observa con claridad la importancia del uso del enteógeno en su relación con la cosmovisión de los pueblos. Así mismo no puedo dejar de mencionar la aventurada aseveración del uso de enemas rituales con sustancias psicoactivas, si bien es sabido que por medio de la mucosa anal se puede absorver de manera más eficiente algunos medicamentos o “sustancias” aseverar que este era el objetivo me parece irresponsable, ya que existen otras teorias que podrían resultar más cercanas a la realidad, como la de Lemus (2006) como es la utilización de enemas de diversos preparados como el pulque con el objetivo de curar problemas intestinales y para aumentar la diversidad de la microbiota.
En general considero que el autor desaprovecha la posibilidad de hacer una estudio más amplio, usando sus conocimientos de medicina y neurociencias, para obtener una interpretación más amplia de los usos rituales de sustancias psicoactivas.
Referencias
- Carod-Artal, F.J. (2015), Alucinógenos en las culturas precolombinas mesoamericanas, Neurología, Volume 30, Issue 1, Pages 42-49, recuperado de: https://doi.org/10.1016/j.nrl.2011.07.003.
- Lemus, E. (2006). Los Enemas Prehispánicos como Instrumentos para Aplicar Probióticos. Temas de ciencia y tecnología , 10(29), 17-26. recueprado de https://www.utm.mx/~temas/temas-docs/ensayo3t29.pdf